Sanación global
Hasta ahora, hemos analizado diversas energías humanas negativas: los plásticos, los campos electromagnéticos, la mentalidad de escasez, la monotonía sin pasión, la soledad y el deber.
Este mes, comprendo que es necesario examinar la energía del miedo. Aunque nuestras almas conozcan la naturaleza eterna de nuestra esencia, nuestros instintos primarios de supervivencia reconocen la vulnerabilidad de nuestro cuerpo. La necesidad de protegerlo nos mantiene alerta.
Los problemas surgen cuando esta vigilancia se convierte en miedo y va más allá de la simple precaución; cuando buscamos gestionar los riesgos incluso antes de que se presenten. Entonces, intentamos controlar, reprimir o evitar de forma preventiva, llevando nuestra respuesta al miedo más allá de su estado protector primario.
Si todos nuestros miedos pudieran volver a una serena conciencia del peligro real y presente, el mundo sería un lugar mucho más seguro para vivir. La ironía es que, cuando tememos a nuestro prójimo y actuamos desde ese miedo, es probable que tengamos razón y que nuestros temores estén justificados.
Para este mes, la armonía sanadora es 228 493 197 662. Para activarla en ti y en tu entorno, simplemente léela en voz alta tres veces o escríbela y tenla a mano, quizás debajo de la almohada.
Tema de este mes: confiar en nuestros mentores
Con internet y las redes sociales tan influyentes hoy en día, abundan los expertos que prometen respuestas a nuestras preguntas más profundas. Esta facilidad para acceder a orientación puede ser un regalo maravilloso, pero también conlleva riesgos: cualquiera puede decir prácticamente lo que quiera sobre cualquier tema, sin moderación.
Es fácil para quienes anhelamos orientación caer en la trampa de estas promesas de acceso a sabiduría profunda y verdades ancestrales. Una vez que nos adentramos en el laberinto de las redes sociales, nos bombardean con publicaciones muy convincentes desde todos los ángulos. ¿Pueden ser todas ciertas?
Recomiendo precaución con estas enseñanzas y estar atentos a los siguientes aspectos, que considero señales de alerta:
1. Jerarquía: cualquier insinuación de que los seguidores de esta enseñanza son especiales o que existe una división inminente dentro de nuestra especie, que quienes se dediquen a este trabajo serán recompensados y quienes no, quedarán rezagados.
Personalmente, no me interesa ningún camino espiritual que nos separe en lugar de unirnos. Para mí, nadie se queda atrás en la evolución de nuestra especie. Todos ascendemos juntos, aunque cada uno tenga un rol diferente en el proceso.
2. El único camino: la idea de que solo existe un camino hacia la sabiduría profunda y la evolución, que otros caminos pueden llevarte hasta cierto punto, pero que este es el único camino para obtener la sanación, el crecimiento y la sabiduría más profundos posibles.
3. La regla del 80/20: el 80% de lo que se afirma proviene de verdades profundas que pocos pondrían en duda. Esto nos lleva a validar las enseñanzas y a considerar como igualmente ciertas las del otro 20%, que podrían ser nuevas para nosotros y menos evidentes.
4. El lobo solitario. Pueden hacer referencia a otras tradiciones y explicar cómo las exploraron durante años, pero luego siguieron adelante. El trabajo que promueven ahora no se basa en estas enseñanzas antiguas, sino que lo presentan como un avance, una mejora.
5. Gran inversión económica. La verdad, la sabiduría y el apoyo no deberían ser caros. Si son exclusivos o requieren grandes sacrificios, es poco probable que haya equilibrio. No te avergüences de la pobreza.
6. La falta de humildad. Cuidado con cualquier atisbo de que se trata de un trabajo especial o canalizado al que el resto no podemos acceder. Alguien con ego, reacio a explicarse, a ser cuestionado o a respetar otras enseñanzas, puede que no esté actuando con sinceridad.
7. Marketing de presión con limitaciones de tiempo que restringen tu capacidad para reflexionar o conversar con amigos y familiares. Las técnicas de marketing astutas son manipuladoras. ¿Te están manipulando con las propias enseñanzas?
8. Humillación espiritual: ten cuidado con cualquier insinuación de que, si no sigues esta formación o camino, te perderás algo y tu alma lamentará la oportunidad perdida.
9. Complejidad: si la terminología y los conceptos son intelectualmente complejos o están expresados en un lenguaje complicado, es posible que no provengan de una fuente elevada. Para mí, las enseñanzas espirituales son fundamentalmente simples y se explican con pocas palabras, a menudo mediante metáforas o historias.
10. Crecimiento acelerado: promesas de atajos para un progreso natural. Sanación para toda la vida prometida en 90 días, etc.
Con amor,
Andrew